He leído recientemente un artículo muy interesante en la publicación online Protección Infantil acerca de la calidad de los parques infantiles, con un importante estudio de campo respaldándolo, que me ha parecido que refleja muy fielmente la realidad de nuestros parques y las condiciones de las zonas de recreo infantil en nuestro país.
Una prueba más de que los parques infantiles no son tenidos en cuenta como lo que realmente son: las zonas en las que nuestros pequeños desarrollan sus capacidades psicomotrices y mentales en un entorno social.

El descuido de ésta vertiente social, la del cuidado de nuestros más jóvenes, interviene directamente en problemas futuros de nuestra sociedad y nuestros ciudadanos: sedentarismo, desarrollo sesgado de capacidades, drogadicción y un larguísimo etcétera de elementos fundamentales que no son valorados en su justa medida.

Los educadores ya hace tiempo que están alertando de estos problemas, que se extienden al ambiente escolar y universitario, ámbitos igualmente descuidados sobre todo si nos comparamos con otros países de nuestro entorno.

El cambio hacia una tendencia más positiva no se producirá en poco tiempo, pero la identificación de los problemas y su difusión acelerará con seguridad la adopción de soluciones efectivas.