El juego es un medio indispensable para el desarrollo integral infantil, a la vez que facilita una buena dosis de diversión. Quizás ahí radique el éxito de unos juegos sobre otros, en el nivel de diversión que estos proporcionen. Los parques infantiles deben incluir tanto las características didácticas que el juego debe proporcionar para ser formativo como un razonable grado de diversión en la acción del mismo. Ya hemos comentado anteriormente la gran importancia que tienen para los parques infantiles otros muchos factores como la seguridad, el mantenimiento, la planificación y muchos otros, pero no hemos de perder de vista una adecuada ponderación entre todos estos factores, la capacidad formativa y la diversión en la acción misma del juego propuesto.

Tener en cuenta todos estos factores es un trabajo complicado y minucioso que deben acometer equipos profesionales cualificados para obtener unos resultados adecuados. Frecuentemente estas cuestiones no son valoradas correctamente encomendando la creación de los parques y zonas de recreo infantil a empresas únicamente por su presupuesto más reducido sin tener en consideración otras cuestiones más importantes como las citadas: seguridad, facilidad de mantenimiento, capacidad formativa y otras.

Es una lástima que los criterios económicos sean los prioritarios, pero tanto en las construcción de nuevos parques infantiles como en casi todas las nuevas edificaciones y remodelaciones en nuestra sociedad, el coste es lo prioritario. La calidad y la adecuación son dejadas en un segundo plano, comprometiendo su utilidad y su capacidad real de cumplir los requisitos para los que fueron construidos.