Los municipios necesitan en la mayoría de las ocasiones subvenciones provinciales y/o estatales para la construcción de nuevos parques infantiles ya que tradicionalmente los gastos dedicados a la construcción de estos necesarios elementos de formación y esparcimiento infantil no suelen merecer la atención que obtienen otros muchos elementos de importancia menos relevante a mi entender, como hemos indicado en otras ocasiones en este blog. Si esta situación ya de por sí es gravísima, hay situaciones que empeoran notablemente el panorama descrito.

En muchas poblaciones los parques infantiles no reciben las atenciones requeridas para su mantenimiento provocando un deterioro acelerado de las instalaciones que conforman los parques infantiles aumentando exponencial e inexplicablemente los gastos de mantenimiento de dichos espacios. Los cambios de formación política en la alcaldía suelen incidir negativamente en esta situación y en muchas otras, como recientemente se ha señalado en el municipio de Benidorm según esta noticia del diario Las Provincias.

El hecho de mantener adecuadamente y disponer de una dotación adecuada en espacios de ocio y parques infantiles son un indicativo del grado de desarrollo de una sociedad. Parece que la nuestra aún no alcanza los niveles que se esperarían de una sociedad avanzada como la nuestra. Una verdadera lástima y una deficiencia asistencial para nuestros pequeños y jóvenes.